lunes, 20 de enero de 2014

Qué Hay Detrás De La Filantropía? Mi Punto De Vista.

Saludos,

A manera de respuesta, con un sentido de concordia y humildad (si ello fuera posible), esta es mi respuesta a una Periodista Peruana (exitosa, triunfadora en los Estados Unidos), sobrina de una muy querida familia de amigos en el Perú, presento mis disculpas por tal atrevimiento, siendo que mi pluma (o mi teclado para ser mas real) no tiene el nivel profesional que el de ella (ni por asomo).

Hechas las explicaciones del caso voy al punto. Filantropía, dice el Diccionario de la Real Academia, que este término se refiere al Amor al Género Humano. Tiene el Amor precio? Puede ser utilizado para otro fin distinto que no sea Amar? Será que finalmente pondremos un rubro de Amor al Prójimo en nuestras próximas hojas financieras, en nuestros Estados Contables, en nuestros Reportes del Estado de Ganancias y Perdidas? Digo todo esto porque aún cuando me esfuerzo por ver el lado "amable" del modelo de Filantopía en los Estados Unidos, descrito como "desarrollado, (incluido esto en temas tributarios)" me queda una sensación un poco extraña, que aún no puedo explicar.

Lo que si puedo explicar es mi oposición a que la cuestión social, la neceisdad de las personas, la pobreza, la falta de educación y tantas otras minusvalías sean utilizadas como comercio por quienes teniendo "todo el dinero del mundo" buscan un camino para mostrar su "amor por el género humano" cuando lo que se esconde detrás es el deseo real de proteger sus fortunas mediante un mecanismo que aplaque sus deberes tributarios. Quiero pensar que el ánimo es justamente magnánimo, pero realmente lo que mis ojos ven y leen es justamente lo contrario. Los Comentarios que recibo de estos programas de ayuda social, las cifras qeu se muestran, tienen un efecto mediático importante que hecha luces sobre los "protagonistas" - los filántropos, subiendo con ello su popularidad y "credibilidad", dejando un saldo muy famélico en el lado de quienes reciben dichos "beneficios".

El Amor al Prójimo nunca debe ser comercializado en esos términos. Quien es resposnable del Desarrollo de los Pueblos, son los Pueblos justamente, los Gobiernos representan las aspiraciones de sus Pueblos, por tanto los Proyectos de Salud, Educación, Desarrollo, Infraestrucutra, Seguridad, Ciencia y Tecnología, etc. deben ser liderados por los Gobiernos Nacionales y Locales. Si creo en la participación de la Empresa Privada y de la Inversión Extranjera, pero ella debe ser auspiciada como un medio de incrementar la Competencia y de enriquecer los mercados, los pueblos y sus habitantes.

Los resultados dicen que la Pobreza de los Países se combate con Inversión Privada y Desarrollo de los Países en sus diferentes Campos: Industrial Económico, Social, Educativo, Académico, etc. y no con la caridad disfrazada de aquellos que buscan maquillar sus reportes tributarios. Cuando una Corporación deja de pagar sus impuestos y los destina a otros fines que no sean el pago de los mismo, le está quitando al Gobierno Nacional su función de Administrador de la Cosa Pública, está irrumpiendo en una función para la que nadie los ha elegido, y peor aún esta minando el Tesoro del Estado en favor de sus propios intereses.

Sé que estoy siendo muy duro con el modelo Filantrópico, pero de verdad me molesta mucho el uso de la necesidad, y muchas veces la ignorancia, de la masa popular en favor de intereses particulares. Mi duscurso no es populista, comunista o algo que se le parezca, es solamente la Palabra de un Ciudadanos del Mundo que defiende el Amor al Prójimo como el legado que tengo de mi Creencia Espiritual, y de lo que me enseñaron mis Padres, y lo que inculco a mis hijos.

Gracias por leerme,
LG

1 comentario:

Unknown dijo...

Lorenzo, de acuerdo contigo en que la filantropía no debería ser motivada por intereses propios ni económicos, o mejor dicho, financieros, para aliviar impuestos en hojas de cálculo de los presupuestos de las empresas. También concuerdo en que son los Estados, los gobiernos, los que deberían asumir y ser responsables de cubrir las necesidades básicas de sus ciudadanos, invertir en su salud, educación, vivienda. Pero eso creo que eso es, al menos en este momento, un buen deseo, una esperanza, mas no una realidad. Es por ello que las personas más necesitadas, y no me refiero a las que viven en chozas en una aldea en Camboya ni a los provincianos que han hecho sus casas en las faldas de los cerros en Lima. Me refiero a los niños que mueren de sida, infectados desde antes de nacer por sus madres. A los que apenas por falta de una malla son picados por un mosquito y condenados a morir de malaria antes de siquiera cumplir los 5 años. A esos niños y adultos, a los que no les llega ayuda de ningún gobierno, seguramente poco les importa si el dinero que reciben va a ayudar a una empresa a pagar menos impuestos o si le va dar a un hombre o a una mujer un premio Nobel de la paz. No sé cuáles sean las intenciones reales de los Bill Gates del mundo a la hora de donar millones de millones de dólares de su patrimonio personal en erradicar la malaria del mundo y la pobreza. Seguro, no nos hagamos tontos, influye en parte el tema de los impuestos. Pero prefiero ser un poco menos mal pensada. En todo caso, ¿es mejor impedir que la ayuda que necesitan las personas en África o en Haití, que en sus casos puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte, llegue a ellas porque creemos que quienes la donan no lo hacen de buena intención? Ese, creo, sería un pecado aun mayor.